Gabriel CisnerosEN PALABRA EN PIE SE PUBLICAN ARTÍCULOS, POEMAS, CUENTOS Y OTROS TEXTOS DEL ESCRITOR ECUATORIANO GABRIEL CISNEROS ABEDRABBO, ES UN ESPACIO PARA EL ENCUENTRO DE LOS CREADORES CON EL EROTISMO, EL ARTE Y LA PALABRA, ESPACIO AL QUE PUEDEN ACCEDER QUIENES TRASCIENDAN SUS PROPIOS MIEDOS Y SALTEN DE LA CUERDA FLOJA SIN PERDER EL EQUILIBRIO ANTE LOS DEMONIOS QUE NOS ACOSAN EN LA COTIDIANIDAD.
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CEMENTERIO DE RIOBAMBA: ESQUINA DE ÁNGELES Y FANTASMAS

Palabra en Pie - Comunicación en Pie

El cementerio de la ciudad, es el anclaje donde en apariencia el último acabose se posesiona del ser; sin embargo de acuerdo a lo que nos cuenta “Yolanda”, quien prefiere no ser identificada, el vibrar de sus moradas postreras tiene singular importancia y alrededor de ellas se ha generado toda una mitología urbana de quienes han trabajado o han vivido cerca de sus ecos de mañana, de quienes son testigos del adiós de nuestros próceres y de irrenunciables despedidas.

El campo santo ha sido testigo de lagrimas, adioses y fluir de muchas rupturas inesperadas que se viven en el juego nunca certero de la vida, es por ello que, estimado lector, he intentado ir más allá para que usted sepa que entre tumbas y adioses la naturaleza humana ha creado toda una ritualidad, toda una mitología para asimilar la muerte y nuestra propia soledad.

He aquí historias breves de hombres y mujeres que después de su muerte de maneras insopechas y científicamente imposible de asimilarlas, siguen aquí desde el misterio  absolutamente cierto para unos e inaceptables para otros, pero que para todos creamos o no en ello, nos causan un extraño frío entre las fibras más intimas de nuestro ser.

LA TUMBA DE LA ÁNGEL

Me causo extrañeza, al caminar junto a  “Yolanda” la certeza con la que pronunciaba sus palabras, de pronto se paro frente al monumento de un ángel femenino en la parte más antigua del cementerio y me dijo; Esta es la tumba de la ángel, sus manos cruzadas simbolizan el dolor, de una madre que perdió a su hijo y que desde hace más o menos cuarenta y cinco años de noche en noche se le escucha llorar en una eterna búsqueda, nadie sabe exactamente desde cuándo esta aquí, yo que esta desde cuando las paredes eran de Barro y los caminos de tierra, el llanto de esta madre ángel a uno como que  le deja tonta y triste.

Para mí la estatua en si no dice nada sin embargo el descubrir  el amor de una madre más allá de la muerte es un sentir extraño, qué haríamos si se nos pierde un hijo, podríamos desafiar el último acabose y volver, ó es que acaso el ángel es solo un breve recuerdo vibracional de la que fue, como el eco de una voz que de tarde en tarde se sigue repitiendo.

LA TUMBA VACÍA
 
 
En mi afán de entender los secretos de la vida, camino junto a mi guía casi sin escucharla, ella me mira inquisidora, acentúa su hablar y con firmeza me enseña la tumba vacía, en la cual según mi fuente a pesar de que en ella se han enterrado muchas personas, por razones inexplicables ella los expulsa, según parece esta tumba fue comprada y construida por una dama de la ciudad para su morada final, por esos azares de la vida la mentalizadora de esta tumba no fue enterrada como fue su aspiración sino en Quito o Guayaquil y dicen que es ella la que no deja que nadie más ocupe el lugar que ella eligió para su eterno descanso.

 
Si se enterraba alguien en ella se abría, se partía la tapa, se caía el ataúd con su cuerpo o se encontraba el atún afuera, muchas de las gentes que cuidan el cementerio creen que la dueña de la tumba reclama por un deseo incumplido, que su alma esta penando y en ese penar no deja descansar a nadie en la tumba que ella anheló.

 EL TÉ DE LAS CINCO

Una pareja de esposos alemanes radicados en nuestra ciudad desde finales del siglo XIX, tenían la costumbre de visitar a su amigos que habían partido al oriente eterno y a las cinco bajo un árbol frondoso de ciprés que ya no existe se sentaban a tomar el té, no se sabe quien de los dos murió primero lo cierto es que el conyugue que vivió iba a la tumba de su otra mitad y le compartía las nuevas buenas de la ciudad a las cinco de la tarde con una tasa de té, cuando éste murió fue enterrado junto a su confidente y si usted amigo lector en una noche pone atención, dicen quienes lo han visto puede que vea a dos alemanes tomando el té en medio de las tumbas y conversando amenamente.

Existen otras versiones de esta leyenda urbana, una de ellas, relatada por mi guía dice que los esposos fueron asesinados de manera violenta y que los que les ven en noches pueden adivinar una extraña soledad en ellos, que aspiran que en algún recóndito segundo el tiempo les haga justicia.

“Yolanda”, se estremece al retomar su narración: ...Nosotros les veíamos en la noche, creíamos que era nuestra imaginación y nuestro abuelito nos decía que con los muertos hay que tener mucho respeto, vera, aquí las cosas se van dando poco a poco, con el tiempo se ha de comprobar si fue imaginación de alguien o que es lo que pasa; lo que si se escucha cosa aquí y se ve cosas…

EL CALLEJÓN DE LA SILENCIOSA

En el ala posterior que une dos secciones del campo santo, nos encontramos con el callejón de la silenciosa, bella mujer de pelo negro, largo, vestida de túnica blanca con una bufanda tipo seda, en el cuello, se pasea por el callejos, dando la impresión de que trata de salir, pero no logra pasar el portón sin lograrlo, desapareciendo el puerta como una chispa que se esfumaba y desaparecía.

Una extraña brisa  levantaba su cabello, dándole un aire mágico, quienes la han visto se siente intimidados por su belleza y tristes por su presión, por su atadura y su urgencia de salir no se sabe si en busca de un amor que el destino y la muerte le quitaron.

VIERNES SANTO
 
El viernes santo a las doce del día y a las doce de la noche desde el cementerio o desde cualquier edificio alto del sector, me cuenta mi guía; …Se ve  la ciudad como una llanura blanca, vívida, no se vislumbran las casas, se ve a las almas en diferentes actitudes y se siente una extraña paz.

Mito o verdad, lo palpable es que la curiosidad me tienta y el próximo viernes santo estaré militante en el cementerio, en la urgencia de vivir esa experiencia, auque se me a advertido que no siempre ven los que quieren ver, sino los que los muertos quieren que vean.

PASOS, LAMENTOS QUEJIDOS

El temor va creciendo de a poco, desde la latitud de los sentidos se afinca en la piel, se posa en los huesos y retoma su espacio en la memoria, en el cementerio según  quien me ayuda en mi asimilar, se escuchan pasos, lamentos, quejidos de llanto amargura, risas, según el ala del cementerio, ya que cada sector del cementerio tiene sus características bien definidas y diferenciadas, es como si una huella  del ser humano se quedará impregnada en la tierra que lo acoge, aflorando indistintamente, silbando en la noche a las estrellas o manifestando el profundo dolor por no haber podido terminar una tarea soñada. Creencia que podría tener su asidero si la energía que dejamos en el camino es asimilada por el espacio y perpetuada por el tiempo.

EL CULTO POR LOS MUERTOS

Al igual que todos los camposantos el cementerio de Riobamba, con la ausencia de los seres queridos, las personas entablan con ellos un culto que va desde el recuerdo, las ofrendas y actos como visitas nocturnas no autorizadas que entre tragos y guitarras recuerdan al amigo, con la esperanza de que este escuche sus trovas.

Por ser la muerte el único hecho que no tiene remedio, por lo que nos asusta, nos conmueve y nos perite entender nuestra transitoriedad en la tierra.

UNA BREVE HISTORIA DEL CAMPO SANTO

De acuerdo a datos proporcionados por el historiador Carlos Ortiz Arellano, el actual cementerio de la ciudad de Riobamba, no era el único de la ciudad ya que los habitantes de nuestra ciudad eran sepultados de manera preferente en iglesias y en cementerios dispersos como el del Hospital, el primer dato que se tiene del actual cementerio es de 1903, las tumbas encontradas se desprenden desde esa fecha , construido por la iglesia fue propiedad de ella hasta 1924, siendo entregado en franca resistencia , en 1928 bajo el régimen municipal se termina la construcción del anfiteatro bajo los planos presentados por los hermanos Tormen; desde ahí hasta la actualidad se ha convertido en la principal morada de descanso eterno para los habitantes de nuestra ciudad, que sin distingo de clases han entregado su eco inerte en él.

En la actualidad el cementerio a pesar de la múltiples adecuaciones realizadas por el cabildo está a punto de colapsar y se hace eminente la construcción de un nuevo campo santo para dar cobijo a quienes amomos, vivimos y moriremos en esta ciudad.

La nueva ala del “Parque de los Recuerdos”, esta totalmente saturada y ante la falta de terrenos para mausoleos familiares  volver a la tierra se hace literalmente imposible quienes fallecen por estas épocas son sepultados en bóvedas, la urgencia de un nuevo espacio se hace eminente y también la inversión en un campo santo particular.

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